¿Eres el negocio que guarda estas botellas?
Ver Kavasoft para tu barLa botella que dejaste guardada, siempre a la vista
Compraste una botella en tu bar o restaurante y no te la llevaste completa. Desde tu celular ves cuánto queda, quién la tocó y cuándo, con la foto de cada movimiento. Sin llamar para preguntar.
¿Cómo funciona?
En cuatro pasos, lo que dejaste guardado deja de depender de la memoria de nadie.
Tu bar o restaurante activa Kavasoft
El negocio donde dejas tus botellas empieza a registrar cada movimiento en el sistema y te da de alta como socio.
Recibes tu acceso
Entras con el código del negocio, desde la app o desde el portal web si prefieres no instalar nada. No pagas por usarla.
Cada movimiento de tu botella queda con foto
Alta, servicio en mesa, auditoría y retiro: foto, hora, nivel antes y después, y el nombre de quien la tocó.
La revisas cuando quieras
Cuánto queda de cada botella, en qué cava está y todo su historial, desde tu celular y a la hora que sea.
Cuatro pantallas, todo lo que necesitas
Qué tienes guardado, quién lo tocó, cómo lo pides desde la mesa y cuándo te avisan.
Tus botellas y su nivel
QR para pedirla o compartirla
La foto de cada movimiento
Aviso en cuanto la tocan
Desplaza horizontalmente para recorrer las cuatro pantallas.
Tus botellas y su nivel
QR para pedirla o compartirla
La foto de cada movimiento
Aviso en cuanto la tocan
Dejas de preguntar y empiezas a comprobar
Cuánto queda, quién la tocó y cuándo. Lo que antes dependía de la palabra de alguien ahora tiene foto, hora y nombre.
Sabes cuánto queda sin preguntar
El nivel de cada botella y la cava donde está guardada, actualizados en tu celular. Se acabó el mensaje de WhatsApp para confirmar si todavía está ahí.
No confías: verificas
Cada vez que alguien toca una botella tuya queda una foto con la hora, el nivel antes y después, y el nombre del responsable.
Un historial que nadie puede editar
Alta, servicios, auditorías y retiros de cada botella desde el primer día. Ningún registro se borra ni se corrige: la corrección entra como movimiento nuevo.
Te enteras mientras pasa
Una notificación por cada movimiento de tus botellas, con el nivel que quedó. Y tú decides con qué detalle quieres que te avisen.
La pides desde la mesa, o la compartes
Un QR válido cuatro horas para que te sirvan sin levantar la mano, y permiso por botella para que un acompañante se sirva de una, no de toda tu cava. Se lo quitas cuando quieras.
Y si no quieres otra app, no la instalas
El portal web te muestra lo mismo desde el navegador. Y si prefieres no usar ninguna, el personal te atiende igual buscándote por nombre o teléfono.
Tres cosas que puedes comprobar tú mismo
No hay nada que creer de palabra: todo lo que sostiene esta página está a un toque de distancia dentro de la app.
El historial no se puede editar
Ni el negocio ni nosotros podemos corregir un movimiento ya registrado. Si algo se capturó mal, la corrección entra como un movimiento nuevo y los dos quedan a la vista. Compruébalo: abre cualquier botella y verás que la línea de tiempo solo crece.
Cada movimiento trae su foto
Toca cualquier registro y verás la fotografía que se tomó en ese momento, con la hora, el nivel antes y después y el nombre de quien sirvió. No tienes que aceptar una versión: puedes mirarla.
El permiso lo das y lo quitas tú
El QR con el que pides tu botella caduca solo, y el permiso que le das a un acompañante es por botella y se revoca desde tu celular. No necesitas pedirle nada al negocio para cerrar el acceso.
Sobre las botellas que dejas guardadas
¿Tu botella sigue anotada en una libreta?
Dinos en qué bar o restaurante dejas tus botellas y nosotros le mostramos cómo funciona. Tú no pagas nada.
¿Eres tú quien guarda las botellas de sus clientes? Mira cómo se opera la custodia