Verificas contra lo que el sistema dice que hay
El auditor recorre la cava con el inventario esperado a la vista y confirma botella por botella. Es rápida y sirve para el control de rutina: detecta lo que falta, lo que está en la posición equivocada y lo que cambió de nivel sin registro.
Para el conteo semanal o quincenal, y para cerrar turno de sede.