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Sommeliers famosos: historia de los mejores del mundo

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Sommeliers profesionales en competencia internacional de vinos ASI

Sommeliers famosos: historia de los mejores del mundo

La sommellerie tiene más de 2,500 años de historia documentada. Desde los oinochooi de la antigua Grecia — encargados de mezclar y servir vino en los banquetes — hasta los Master Sommeliers del siglo XXI, la profesión ha recorrido un camino que va desde el servicio doméstico hasta el reconocimiento internacional.

Solo 293 personas en el mundo ostentan el título de Master Sommelier, otorgado por el Court of Master Sommeliers con una tasa de aprobación del 3 al 8%. Los sommeliers famosos que definieron la profesión no solo pasaron exámenes imposibles — construyeron carreras que demostraron que un sommelier puede ser empresario, educador, embajador cultural y, sobre todo, el puente entre el vino y las personas.

Estas son las historias que vale la pena conocer.

En este artículo:

  • Gérard Basset: el sommelier que lo ganó todo
  • Aldo Sohm: 18 años en la cima del fine dining
  • Paz Levinson: la primera mujer en la cumbre de tres estrellas
  • Andreas Larsson: del fogón a la copa más rápido que nadie
  • Sommeliers mexicanos destacados: el talento local
  • La nueva generación: quiénes definen el futuro
  • Qué tienen en común todos estos sommeliers?

Gérard Basset: el sommelier que lo ganó todo

Si hay un nombre que resume lo que significa dedicar una vida entera al vino, es Gérard Basset. Nacido en Francia, formado como chef, emigró al Reino Unido en los años 80 y descubrió que su verdadera vocación estaba en el servicio, no en la cocina.

Lo que hace único a Basset no es un solo logro, sino la acumulación: fue el primer y único profesional en la historia en obtener simultáneamente el título de Master of Wine, Master Sommelier, Wine MBA (KEDGE Bordeaux) y OIV MSc (Master of Science en enología). Cuatro credenciales que, cada una por separado, representan años de estudio y tasas de fracaso altísimas.

En 2010 ganó el título de Best Sommelier of the World de la ASI, a los 53 años, demostrando que la experiencia pesa más que la juventud en esta profesión. Un año después recibió la Orden del Imperio Británico (OBE) de la reina Isabel II.

Como empresario, cofundó Hotel du Vin Group en 1994 — una cadena de boutique hotels centrados en el vino que transformó la hostelería británica. Durante diez años al frente, mentoró a una generación completa de jóvenes sommeliers que hoy dirigen programas de vino en todo el mundo.

Gérard Basset falleció el 16 de enero de 2019 tras luchar contra el cáncer. Sus memorias póstumas, El sabor del éxito, relatan una historia construida sobre determinación y estudio constante más que sobre talento innato. Su fundación, la Gérard Basset Foundation, continúa financiando la formación de nuevos sommeliers.

La lección de Basset: no hay techo. Cada credencial que otros consideraban "suficiente", él la usaba como base para la siguiente.

Aldo Sohm: 18 años en la cima del fine dining

Aldo Sohm lleva desde 2007 como wine director de Le Bernardin — el restaurante de tres estrellas Michelin de Eric Ripert en la calle 51 Oeste de Manhattan. Dieciocho años en la cima del fine dining neoyorquino, sin señales de desaceleración.

Nacido en Austria, Sohm ganó el título de Best Sommelier of the World en 2008, precedido por Best Sommelier in America (2007) y cuatro veces Best Sommelier in Austria (2002, 2003, 2004, 2006). En 2019 recibió el premio M. Chapoutier al Best Sommelier of Les Grandes Tables du Monde, y en 2021 Le Bernardin obtuvo el Grand Award de Wine Spectator bajo su dirección.

Lo que distingue a Sohm no es solo el palaladar sino la visión empresarial. Abrió Aldo Sohm Wine Bar justo enfrente de Le Bernardin — un espacio más accesible donde aplica la misma filosofía de servicio a un público más amplio. Además creó un sacacorchos Laguiole con su nombre, colaboró con Zalto en cristalería y lanzó Sohm & Kracher, un proyecto vinícola propio.

Aldo Sohm representa un modelo de carrera que muchos sommeliers jóvenes desconocen: la diversificación profesional sin abandonar la sala. Mientras la mayoría de los sommeliers ven el servicio como un escalón hacia la consultoría o la producción, Sohm demostró que se puede construir un imperio desde la posición de wine director. Su bar propio, su marca de sacacorchos, sus colaboraciones con cristaleros y productores — todo nació del prestigio construido botella a botella en Le Bernardin. La lección práctica es que el servicio no es un destino temporal sino una plataforma de lanzamiento, siempre que el profesional entienda que cada mesa atendida es también una relación de negocio construida con lenguaje corporal, conocimiento y consistencia a lo largo de años.

Paz Levinson: la primera mujer en la cumbre de tres estrellas

La trayectoria de Paz Levinson es la que más profesionales jóvenes de América Latina deberían estudiar. Nacida en San Carlos de Bariloche, Argentina, en 1978, estudió literatura en Buenos Aires antes de descubrir el vino casi por accidente.

Su primer trabajo en la industria fue lavando copas en un restaurante. El chef que la supervisaba le sugirió que estudiara sommellerie. Ese consejo cambió todo.

Levinson ganó el título de Best Sommelier of Argentina en 2010 y 2014, y en 2015 se convirtió en la Best Sommelier of the Americas según la ASI y APAS. En 2016 alcanzó un histórico cuarto lugar en el World Sommelier Competition — la mejor clasificación lograda por un argentino hasta esa fecha.

Fue la primera argentina en aprobar el examen Advanced del Court of Master Sommeliers. Y en 2017 fue nombrada Global Executive Sommelier del Groupe PIC — la primera mujer en la historia en dirigir el programa de bebidas de un restaurante con tres estrellas Michelin.

El Groupe PIC abarca restaurantes en Francia, Suiza, Reino Unido, Singapur, Hong Kong y Dubái. Levinson gestiona las cartas de vinos de todos ellos.

En 2022 fundó Argentina Reloaded, un proyecto curatorial independiente con el que viaja por el mundo presentando vinos argentinos en catas, cenas y experiencias diseñadas para conectar bodegas, sommeliers, chefs, distribuidores y prensa especializada.

La lección de Levinson: el punto de partida es irrelevante. De lavar copas a dirigir el programa de bebidas más ambicioso del mundo — lo que conecta esos dos puntos es trabajo consistente y la voluntad de mudarse a donde estén las oportunidades.

Andreas Larsson: del fogón a la copa más rápido que nadie

Andreas Larsson nació en Suecia en 1972. A los 16 años entró a una escuela de catering y trabajó como chef durante siete años. En 1996, viajando por Francia, descubrió el mundo del vino en Borgoña y el valle del Ródano. Esa experiencia fue suficiente para cambiar de profesión por completo.

Once años después de ese viaje, en 2007, Larsson fue elegido Best Sommelier of the World por la ASI. Entre medio, fue Best Sommelier of Sweden (2001 y 2002), Best Sommelier of Scandinavia (2002) y Best Sommelier of Europe (2004).

Lo notable de Larsson es la velocidad de su ascenso. Mientras otros candidatos al título mundial acumulan 15-20 años de preparación, Larsson pasó de descubrir el vino a ganar el campeonato mundial en poco más de una década.

Actualmente es Wine Director de PM & Vänner en el sur de Suecia y divide su tiempo entre consultoría, evaluación de vinos y educación global. Su plataforma de calificación de vinos, Tasted, es referencia para profesionales y coleccionistas.

La lección de Larsson: la formación como chef le dio una ventaja que muchos sommeliers no tienen — entender la comida desde dentro. El maridaje no es teoría para alguien que pasó siete años cocinando.

Sommeliers mexicanos destacados: el talento local

México tiene una generación de sommeliers que está poniendo al país en el mapa internacional del vino. Estos son los nombres que están construyendo esa reputación.

Sandra Fernández Gaytán es considerada la líder más influyente de la sommellerie mexicana. Sus estudios comenzaron en California, donde residió tres años, iniciando una carrera que la convirtió en la mexicana con la mayor cantidad de certificaciones internacionales en el ramo. Fue presidenta de la Asociación Mexicana de Sommeliers.

Georgina Estrada lleva más de 20 años posicionándose como una de las sommeliers más reconocidas del país. Presidenta de la Asociación de Sommeliers Mexicanos AC, Directora General Adjunta de El Cielo en Valle de Guadalupe y CEO de su propia empresa de consultoría en marketing de marcas de lujo en vinos y destilados.

Carlos Borboa dirige el México Selection by Concours Mondial de Bruxelles — la extensión mexicana del concurso de vinos más grande del mundo. Columnista de El Universal, ha llevado el nombre del vino mexicano y latino al circuito internacional.

Luis Morones, wine manager sommelier de Grupo Presidente, fue nombrado Mejor Sommelier de México 2025. Representa la generación que está competiendo activamente a nivel internacional.

Georgina Salazar, originaria de Mérida, Yucatán, fue directora de Compras y Abastecimiento y directora Comercial en la Corporación Mexicana de Restaurantes. Reconocida por la CANIRAC como Sommelier del Año 2023.

La sommellerie mexicana vive un momento de inflexión comparable al que vivió Argentina hace dos décadas. Una generación de profesionales formados internacionalmente está regresando al país para construir programas de vino que combinan el conocimiento global con el terroir local. México produce vino desde hace más de 400 años — la primera bodega comercial de América fue Casa Madero, fundada en 1597 en Parras, Coahuila. Pero durante siglos, el sommelier mexicano fue un profesional que vendía vinos europeos. La nueva generación está cambiando esa narrativa: promueve el vino mexicano con el mismo rigor técnico que aplica al borgoña o al barolo, eleva bodegas emergentes de Querétaro, Guanajuato y Baja California, y demuestra que la identidad vinícola del país no es un proyecto futuro sino una realidad en construcción.

La nueva generación: quiénes definen el futuro

El panorama reciente de la sommellerie mundial está marcado por tres tendencias que estos nombres representan:

Raimonds Tomsons (Letonia) ganó el título de Best Sommelier of the World 2023 en París, imponiéndose a 68 candidatos de 65 países. Su victoria representa la expansión geográfica de la profesión: países sin tradición vinícola propia están produciendo sommeliers de clase mundial.

Valeria Gamper (Argentina) alcanzó el sexto lugar en el mismo campeonato mundial 2023 — el mejor resultado para una mujer argentina en la historia del concurso. Su desempeño confirma que la paridad de género avanza en una profesión históricamente dominada por hombres.

Josep "Pitu" Roca (España), sumiller de El Celler de Can Roca, fue nombrado mejor sumiller del mundo en 2002 por The World's 50 Best Restaurants y recibió el Premio Especial Sommelier de la Guía Michelin 2024. Roca representa un modelo donde el sommelier es también co-creador de la experiencia gastronómica completa — no un complemento del chef sino un socio creativo.

Tendencias que la nueva generación impulsa:

  1. Diversidad de orígenes: sommeliers de Letonia, México, Argentina, Corea del Sur — la profesión ya no es exclusivamente francesa o europea
  2. Integración tecnológica: uso de apps especializadas, bases de datos de vinos y software de gestión de bodega como herramientas diarias
  3. Sostenibilidad: prioridad a vinos naturales, biodinámicos y de producción local
  4. Comunicación directa: sommeliers con presencia en redes sociales que democratizan el acceso al conocimiento vinícola
  5. Visión empresarial: de empleados de restaurante a fundadores de marcas propias, consultorías y proyectos editoriales

¿Qué tienen en común todos estos sommeliers?

Más allá de los títulos y las competiciones, hay patrones que se repiten en cada una de estas trayectorias:

  • Ninguno empezó en el vino. Basset era chef, Larsson era chef, Levinson estudiaba literatura, Sohm trabajaba en hostelería general. El vino los encontró a ellos, no al revés.
  • Todos cambiaron de país. Basset se fue a Inglaterra, Levinson a Francia, Sohm a Estados Unidos. La movilidad geográfica fue un acelerador de carrera, no un sacrificio.
  • Todos fallaron antes de ganar. Basset intentó el título mundial varias veces antes de ganarlo a los 53. La persistencia es el denominador común.
  • Todos construyeron más allá del servicio. Empresas, fundaciones, marcas, educación. El servicio en sala fue el principio, no el destino final.

Para quien se pregunta cómo iniciar la carrera de sommelier, estas historias son el mejor argumento: no hay un solo camino, pero todos los caminos requieren trabajo sostenido durante décadas.


La historia de los sommeliers famosos no es una galería de genios inalcanzables. Es un catálogo de profesionales que eligieron estudiar más que el promedio, moverse cuando otros se quedaban quietos y tratar cada servicio como una oportunidad de aprender algo nuevo.

Si tu restaurante aspira a un programa de vinos al nivel que estos sommeliers representan, la gestión del inventario y las cavas privadas necesitan estar a la altura. Kavasoft digitaliza toda la operación de bodega para que el sommelier se enfoque en lo que realmente importa: hacer que cada botella cuente una historia.

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